Tocar los números: Iniciación a la suma y descomposición con regletas.
A menudo, nos apresuramos a que los niños escriban números en un papel antes de que su cerebro haya comprendido qué significa realmente «cuatro» o «siete». En mi aula, los números no solo se escriben: se tocan, se comparan y se construyen. Las regletas de Cuisenaire son, sin duda, uno de mis materiales favoritos para transformar el pensamiento abstracto en una experiencia táctil y lógica.

¿Por qué regletas en el segundo ciclo de Infantil?
El gran beneficio de este material es la visualización de la magnitud. El niño no ve un «3» y un «4» como dos dibujos diferentes; ve que la regleta verde lima es más corta que la rosa. Al manipularlas, interiorizan conceptos sin apenas darse cuenta:
- Relación orden/tamaño: Cada color es una cantidad.
- La escalera: Construirla les ayuda a entender la serie numérica.
- Autocorrección: Si una pieza no encaja, el niño lo ve físicamente, no necesita que la maestra le diga «está mal».
Paso a paso: Jugando a descomponer (La «Casita de los Números»)
Una de las actividades que más éxito tiene en clase, y de la que os dejo algunos vídeos, es la descomposición. ¿Cómo lo hacemos?
- Elegimos una «regleta muro»: Por ejemplo, la amarilla (que vale 5).
- Buscamos combinaciones: El reto es encontrar qué otras regletas, puestas una al lado de la otra, miden exactamente lo mismo que la amarilla.
- Descubrimientos: Los peques empiezan a ver que el 5 puede ser:
- 2 de color ojo (valor 2) + 1 Verde lima (valor 3).
- 1 de color Rosa (valor 4) + 1 de color Blanca (valor 1).
- Blanca + Blanca + Blanca + Blanca + Blanca.
Aquí veréis en el vídeo cómo ellos mismos celebran cuando encuentran una combinación nueva. ¡Es pura magia matemática!
De la descomposición a la suma básica
Una vez que dominan la descomposición, la suma surge de forma natural. Sumar no es más que «juntar» dos regletas y buscar cuál es la regleta única que mide lo mismo que ese tren que han formado.
Este paso previo a la grafía (escribir el símbolo +) es vital. Si un niño entiende que el 2 y el 3 «forman» el 5 físicamente, cuando vea $2 + 3 = 5$ en un papel, su cerebro tendrá una imagen real a la que agarrarse.


