En este momento estás viendo Navegar y brillar: Educar en libertad este 8M

Navegar y brillar: Educar en libertad este 8M

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Blog
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

En el segundo ciclo de Educación Infantil, el 8M no es un día de grandes discursos teóricos ni conceptos políticos complejos que se escapan a su realidad. Para nosotros, el Día de la Mujer es la oportunidad perfecta para asentar los cimientos de la coeducación: esa mirada que permite a cada niño y cada niña desarrollarse plenamente, sin que su género determine sus gustos, sus juegos o sus sueños.

Educar en igualdad a estas edades es, simplemente, limpiar el camino de prejuicios. Es darles permiso para ser quienes son, ensalzando que la verdadera libertad nace del respeto mutuo.

Dos brújulas literarias: Daniela y Kevin

Este año, hemos celebrado la igualdad a través de dos historias que han generado debates preciosos en nuestra asamblea: «Daniela Pirata» y «Princesa Kevin».

  • Daniela Pirata (de Susanna Isern): Daniela quiere ser pirata en el «Caimán Negro», pero el Capitán Orejacortada se lo pone difícil solo por ser niña. Ella supera todas las pruebas (pescar, luchar, encontrar tesoros) con una valentía asombrosa. Pero lo más emocionante ocurre al final: cuando el capitán sigue negándose, el resto de la tripulación se planta. Los piratas defienden a Daniela, recordándole al capitán que lo que importa no es si es niño o niña, sino que ha demostrado ser la mejor. Esa defensa colectiva nos ha servido en clase para hablar de la importancia de apoyarnos y de no permitir que a nadie se le diga «tú no puedes» por el hecho de ser quien es.
  • Princesa Kevin (de Michael Escoffier): Es una joya para hablar de la identidad y el derecho a jugar con total libertad. Kevin decide disfrazarse de princesa porque le fascinan los vestidos y las lentejuelas. A través de él, trabajamos que los objetos, la ropa y los colores no tienen dueño; el dueño es quien los disfruta.

¿Cómo aterrizamos el 8M en 3, 4 y 5 años?

Para que la igualdad no sea algo abstracto, le damos sentido a través de la vivencia diaria en el aula:

  1. Coeducación en el juego: Aprovechamos los rincones para observar y fomentar que los roles fluyan. El rincón de «la casita» o el de «construcciones» son para todos. Si un niño cuida un bebé o una niña construye un rascacielos, estamos haciendo 8M.
  2. Visibilizar referentes cercanos: Más allá de grandes figuras históricas, hablamos de las mujeres de su entorno (mamás, abuelas, tías, la seño, la conductora del autobús). Ellas son su realidad y su ejemplo de que las capacidades son universales.

Actividades que nos han hecho crecer:

  • El Mural de los Sueños Libres: Dibujamos qué queremos ser de mayores. Médicos, capitanes, enfermeros, astronautas… los dibujos de mis alumnos son el mejor termómetro de que vamos por el buen camino. Sin techos, solo con alas.
  • Asamblea de «superpoderes»: Al hilo de la tripulación de Daniela, cada uno ha dicho algo bueno de un compañero/a. «Marta es muy rápida corriendo», «Leo sabe consolar muy bien cuando alguien llora». Ensalzamos la cualidad humana por encima del estereotipo.
  • El Perchero de los Deseos: Inspirados por Kevin, hemos mezclado todo el rincón de los disfraces. Hemos hablado de cómo nos sentimos cuando nos ponemos algo que nos gusta, sin importar si «toca» o no toca.

La educación en igualdad es el mejor regalo que podemos darles. Porque un niño que se siente libre de ser Kevin y una niña que se siente libre de ser Daniela, serán adultos que respeten la libertad de los demás

70 Visitas totales
61 Visitantes únicos

Deja una respuesta